A pocos minutos de casa, en Luis García 1765, Tigre Centro, hay una parrilla que está generando conversación en toda la zona norte. Se llama Junior, y su propuesta es tan simple como difícil de ignorar: sándwiches de carne ahumada, cocinados a fuego lento, disponibles las 24 horas del día los siete días de la semana.
El proyecto nació de una sociedad entre vecinos de Tigre y el creador de Sprianis Truck, la parrilla que se convirtió en la más viral de toda la General Paz. Una combinación que desde el arranque prometía algo fuera de lo común para la región.
Cocina que se toma su tiempo
El diferencial de Junior está en la cocina. Cada corte se prepara con largo tiempo de cocción y el ahumado preciso, hasta alcanzar ese punto que los amantes de la parrilla reconocen al primer bocado. Los sándwiches son abundantes, cerca de 300 gramos, y la carta incluye desde un clásico choripán hasta opciones más premium como molleja, vacío, bife de chorizo y bondiola, además de achuras como los chinchulines. Todo acompañado de papas fritas y bebidas frías.

Pero quizás el detalle más llamativo es el horario. Junior está abierto cuando todo lo demás cierra: ideal para la vuelta del partido, la salida de noche o ese momento de madrugada en que el hambre no avisa. La parrilla siempre está encendida, y eso en esta parte del conurbano era, hasta ahora, una rareza.
Para los vecinos de Don Torcuato que quieran conocerlo, está a un viaje corto: Luis García 1765, Tigre Centro. Una dirección que ya empieza a circular de boca en boca por toda la zona.



